domingo, 19 de diciembre de 2010
LAS FIESTAS BUENAS SON
Las fiestas pertenecen a dos grandes grupos según los desperdicios que originan .
Así tenemos
A.- De mucha, mucha basura materia orgánica solamente.
B.- De mucha, mucha basura materia inorgánica nada más.
Estas fiestecillas, que campean al son de villancicos y portales , de niños y papanoeles aferrados a una pared, son de las del grupo primero. Llamémoslas 'las de comer'.
Por tanto no hay motivo para temerlas como degradadoras del ecosistema. Al contrario, lo favorecen reconvirtiendo en ricos abonos las sobras de nuestro hartazgo.
¡Anda que no dan de sí pollos, patos, bogavantes, ostras, besugos, merluzas, cochinillos, cabritos, vacas y bueyes, mulas y toros de miura, una vez haya dado cuenta de estos manjares media humanidad de momento española!. La otra media, allende fronteras y Europa, no cuenta para nuestros contenedores. Se rige por distintos baremos de consumo. En nuestras latitudes bastante faena tenemos con dar salida a las bolsas, las de aquí, las de plástico de llenar y tirar. En otras partes de cerca y lejos de los mares océanos, se ocupan de BOLSAS más productivas si no tienen comida que les sobre o que arrojar. No son adscritos aún, ni simpatizantes siquiera, como nosotros, a celebraciones de mesa y mantel.
Pertenecen al grupo B las subfiestas del papanoel y de los reyes, emparentadas estrechamente con las anteriores por coincidir mayormente en las fechas y porque también éstas llevan lo suyo de alboroto basurero. ¡No te digo!
Este apartado es de temer. Casi de temblar si se piensa un poco con cabeza en el destino que tomarán los enredos de paquetes, papeles, cintas, lazos, gomas, plásticos celofanes, corcho blando, corcho duro, cristal...
Y así sin encontrar el fin porque la lista es eterna. Serán denominadas de 'ver, oir y solo tocar'. Res de comer.
Aquéllos que quieran adherirse a uno u otro grupo (es indispensable no dejar campo vacío), harán bien con localizar cercano un container donde echar lo que no sirva hasta las próximas pascuas. Y que pongan una crucecita donde les cubique, si rellenan papeles de encuesta.
Yo este año me lo tomo sabático sin fiestas.
A ver qué resultado da.
Os daré noticias frescas cuando salgamos de la crisis. Palabra de honor.
sábado, 18 de diciembre de 2010
UNIFICACIÓN ORTOGRÁFICA
A medida que las palabras y las lenguas saltan de mano en mano, también de boca en boca, inevitablemente van perdiendo nitidez, se embrollan, se tergiversan. Sobre todo se deterioran. Y se imponen nuevos perfiles en el vocabulario corriente.
Es entonces cuando se hace necesario adoptar normas consensuadas entre quienes velan por la salud del idioma, de suerte que todos los usuarios sepan a qué atenerse. Es lo que han hecho justificadamente nuestros académicos filólogos: Poner de momento los puntos sobre las íes.
Acabamos de estrenar novedades ortográficas para tranquilidad de algunos, máxime si ya no están obligados a saberse el rollo ese de 'con tilde o sin ella', por ejemplo. ' Con mayúscula o minúscula' , 'Junto o separado...'
Pero naturalmente siempre andará el diablo zurciendo, y sembrando duda en lo que parecía estar más claro que el agua. Vean si no esto:
"Solo se toma solo el café solo". E interprétenlo como puedan. Con unas tildes de nada, solucionado. Pero así, a palo seco...Una locura lo del café ¡Qué quieren que les diga!
No sé si llame a don José Manuel Blecua por que me eche un cable. Estoy hecha un de(se)chado de perfección lingüística. O sea, un lío . No exagero.
Es entonces cuando se hace necesario adoptar normas consensuadas entre quienes velan por la salud del idioma, de suerte que todos los usuarios sepan a qué atenerse. Es lo que han hecho justificadamente nuestros académicos filólogos: Poner de momento los puntos sobre las íes.
Acabamos de estrenar novedades ortográficas para tranquilidad de algunos, máxime si ya no están obligados a saberse el rollo ese de 'con tilde o sin ella', por ejemplo. ' Con mayúscula o minúscula' , 'Junto o separado...'
Pero naturalmente siempre andará el diablo zurciendo, y sembrando duda en lo que parecía estar más claro que el agua. Vean si no esto:
"Solo se toma solo el café solo". E interprétenlo como puedan. Con unas tildes de nada, solucionado. Pero así, a palo seco...Una locura lo del café ¡Qué quieren que les diga!
No sé si llame a don José Manuel Blecua por que me eche un cable. Estoy hecha un de(se)chado de perfección lingüística. O sea, un lío . No exagero.
jueves, 16 de diciembre de 2010
EL MISTERIO DEL CAPULLO
¡Señor, Señor, qué cosas pasan en mi barriada!
Voy a ser concisa en el relato y que cada cual, leyéndolo, saque consecuencias. O no las saque, es irrelevante.
Guardo en un recipiente con agua los brotes de un desgastado 'palo de Brasil', para que arraiguen, y un bulbo, también marchito, de flor. Jacinto, para más señas.
Hasta aquí, nada fuera de lo normal.
Mas, ¡ay, qué sorpresa ! desde hace unos quince días observo que el bulbico aparece en el suelo, salido del recipiente, como si una fuerza maligna lo sacara de su sitio.
Cada mañana procedo a recolocarlo en el jarrón,[¡ahí quieto, te digo!] a la espera de acontecimientos.
Éstos, invariablemente, se producen para mi asombro. También para mi zazobra. En plena intemperie, ya es gordo!!
Me falta por saber a qué hora o en qué momentazo de la noche tiene lugar la deserción del capullo. En adelante, mientras hallo explicación verosímil al prodigio, así lo haré constar.
Solicito consejo de personas afines a la botánica casera, ya que no de detectives privados, sobre qué hacer con tan delicado tema .
Y no es broma por más que estén al caer los santos inocentes. De ésos ya nos ocuparemos como es debido.
En otro rato, otro versículo, queridos míos.
Voy a ser concisa en el relato y que cada cual, leyéndolo, saque consecuencias. O no las saque, es irrelevante.
Guardo en un recipiente con agua los brotes de un desgastado 'palo de Brasil', para que arraiguen, y un bulbo, también marchito, de flor. Jacinto, para más señas.
Hasta aquí, nada fuera de lo normal.
Mas, ¡ay, qué sorpresa ! desde hace unos quince días observo que el bulbico aparece en el suelo, salido del recipiente, como si una fuerza maligna lo sacara de su sitio.
Cada mañana procedo a recolocarlo en el jarrón,[¡ahí quieto, te digo!] a la espera de acontecimientos.
Éstos, invariablemente, se producen para mi asombro. También para mi zazobra. En plena intemperie, ya es gordo!!
Me falta por saber a qué hora o en qué momentazo de la noche tiene lugar la deserción del capullo. En adelante, mientras hallo explicación verosímil al prodigio, así lo haré constar.
Solicito consejo de personas afines a la botánica casera, ya que no de detectives privados, sobre qué hacer con tan delicado tema .
Y no es broma por más que estén al caer los santos inocentes. De ésos ya nos ocuparemos como es debido.
En otro rato, otro versículo, queridos míos.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
LOS REYES TUVIERON LA CULPA
Aquella noche, frágil para la memoria, marcó el comienzo de una nueva Era. Es muy sencillo.
Siempre he tenido pendiente de contar un secreto que me corroía.
Total, que en vida de mis santos padres, era impensable airear los malos pensamientos, pero los malos de verdad, se entiende, y nunca tuve fuerzas para gritarles que 'aquella noche aciaga' dejé de creer. Con todas las consecuencias para la posteridad.
Y poco a poco fui arrinconando el secreto en el plano del olvido absoluto.
Hasta que me tocó la china de ser yo también Rey Mago. Ya que no Reina, y no Maga.
Sí señores, aquél era el punto de partida que amargó mi niñez y si me descuido, mi adolescencia, y de forma pareja, las de mis hermanos más cercanos por edad.
¡Qué ruina emocional la que soporté año sí, año también, tragando el sapo de que nuestros Reyes eran los únicos verdaderos, los Santos , los de liturgias e iglesias. No esos otros vulgares reyezuelos, ¡los Padres! que colmaban la fantasía de "los que no creen", que era el peor pecado que ensombrecía a los que no eran como nosotros. Razón suficiente por la que nadie de la chiquillería recibía regalos en la noche fantasmal de los Reyes, con mayúscula. Ante tal dilema, hala, a creer todo el mundo y basta.
Esquema simple de un diálogo de besugos:
"-Mamá, papá ¿Y por qué a X Y Z no les echan nada?
-Porque no creen, ¡ignorante! Y no se hable más.
(Retumba en mi oído un soniquete durísimo, materno)
-Noche de Reyes, prontito a dormir, que si no los reyes no querrán...."
(La voz paterna, enmudecida, callaba más que otorgaba)
Así de tajante tuvo que ser nuestra adhesión inquebrantable a la fe en los de Oriente, hasta que todo el cotarro se vino abajo, y se tornó en una engañufa como la del resto.
Bastó un registro ocular a conciencia hasta topar en el fondo del baúl ¡el baúl de toda la vida!, con los codiciados envoltorios que Sus Majestades aguardaban hasta la madrugada fría de la noche misteriosa.
Ya no hubo vuelta atrás cuando en un amago de ceguera momentánea sopesé hacerme la tonta, por si acaso aquello hubiera sido solo un mal sueño. Con suerte, al día siguiente me esperarían regalos distintos. Esa esperanza albergaba en vano y la ilusión se desvaneció para siempre.
Fue pues la Nada. Se me helaron los pies. Creo que un poco hasta el alma sin dobleces que hasta entonces me guiaba por sendas de inocencia: No había más cera que la que ardía. Los regalicos que pillé la víspera, y no otros, fueron lo que no debía haber sido.
Y desde aquel crítico instante, mis padres pasaron a ser más de carne y hueso, como los miles de padres que en el mundo han sido. Tanto o más timadores, aunque en gracia de dios, faltaría más. Mientras, yo supe que no tenía porvenir en el bando de las legiones creyentes. Con pesar, ya en adelante tuve contados los días de militancia entre las filas de los 'blancos' en terreno de la fe.
¡Por qué insignificancia la perdía para siempre!
lunes, 13 de diciembre de 2010
ESTAMOS EN LAS REDES
Las últimas e inquietantes noticias sobre Marta Domínguez y su implicación en el dopaje no hacen sino poner de manifiesto la perversión a que estamos llegando en cualquier campo.
Podría creerse hasta no hace muchos años que justamente el deporte fuera el vehículo apropiado para acomodar las mens sana, por lo de corpore sano. Y tanto más, cuanto más lo desarrolláramos.
Era impensable que las élites deportistas cayeran bajo, se dejaran corromper con prebendas, se prestaran a bajezas...¡Qué mejor para mantenerse íntegro, en cuerpo y alma, que la práctica de los deportes, ya desde la Escuela!
Pero desafortunadamente la realidad nos está dejando al desnudo a todos con tantas miserias humanas ¿humanas?
Víctimas del éxito, los mitos deportivos caen estrepitosamente en cuestión de horas. Se han manchado sus manos.
Aún así seguiremos echando por tierra a los culpables. Dejaremos de rendirles adoración y entre tanto buscaremos reponer con brotes nuevos el árbol caído.
Todos sabían que esto iba a ocurrir tarde o temprano. Nadie supo o pudo alertar de las malas conductas hasta que la cosa ya no tenía remedio. Los Jefes Supremos sabían cómo andaba el patio. ¿ A qué esperaban?
Pero estas sacudidas afectan a otras gamas, demasiadas, que forman el pan nuestro de cada día.
No tardarán en llegar triunfantes los ciclistas, subiendo cotas y Tourmalets. Y antes veremos un Giro mostrando a los ases de la rueda y los pedales.
Y nos envenenaremos en actitud contemplativa cuando los amos del pelotón lo sean igualmente de nuestras aficiones. Sin exagerar, tienen a medio mundo, y Mundo y Medio, pillado en 'Las Redes'.
Este es el tributo pagado religiosamente por la sociedad cada vez más despersonalizada, capitalis-zada y con pocos valores que no sean culto a la fama y al dinero. No pocos se empeñan en llamarlo también 'el Estado de Bienestar'. Será para restar hierro y yerros al asunto, triste por demás.
Podría creerse hasta no hace muchos años que justamente el deporte fuera el vehículo apropiado para acomodar las mens sana, por lo de corpore sano. Y tanto más, cuanto más lo desarrolláramos.
Era impensable que las élites deportistas cayeran bajo, se dejaran corromper con prebendas, se prestaran a bajezas...¡Qué mejor para mantenerse íntegro, en cuerpo y alma, que la práctica de los deportes, ya desde la Escuela!
Pero desafortunadamente la realidad nos está dejando al desnudo a todos con tantas miserias humanas ¿humanas?
Víctimas del éxito, los mitos deportivos caen estrepitosamente en cuestión de horas. Se han manchado sus manos.
Aún así seguiremos echando por tierra a los culpables. Dejaremos de rendirles adoración y entre tanto buscaremos reponer con brotes nuevos el árbol caído.
Todos sabían que esto iba a ocurrir tarde o temprano. Nadie supo o pudo alertar de las malas conductas hasta que la cosa ya no tenía remedio. Los Jefes Supremos sabían cómo andaba el patio. ¿ A qué esperaban?
Pero estas sacudidas afectan a otras gamas, demasiadas, que forman el pan nuestro de cada día.
No tardarán en llegar triunfantes los ciclistas, subiendo cotas y Tourmalets. Y antes veremos un Giro mostrando a los ases de la rueda y los pedales.
Y nos envenenaremos en actitud contemplativa cuando los amos del pelotón lo sean igualmente de nuestras aficiones. Sin exagerar, tienen a medio mundo, y Mundo y Medio, pillado en 'Las Redes'.
Este es el tributo pagado religiosamente por la sociedad cada vez más despersonalizada, capitalis-zada y con pocos valores que no sean culto a la fama y al dinero. No pocos se empeñan en llamarlo también 'el Estado de Bienestar'. Será para restar hierro y yerros al asunto, triste por demás.
domingo, 12 de diciembre de 2010
jueves, 9 de diciembre de 2010
¡CON EL ALTA Y A CORRER!
Todos los días en definitiva son o pueden ser históricos, para todo el mundo sin excepción. Basta con que ocurra cualquier hecho, y no necesariamente notorio. Luego vienen los historiadores que todo lo arreglan y le dan el toque adecuado .
Ahora bien, para mis cálculos, hoy, nueve de diciembre, cobra un valor especial. Me han dado de alta. Ya soy mujer nueva. El Doctor me ha recalificado como normal, de las del montón, para qué engañarse. Reestreno pie, pasan a segundo plano las muletas, y en un Jesús, protagonista, mi coche nuevo. ¡Qué bien, qué guay! Azulico como el fondo de un ordenador. Reluciente como las estrellas.
Hace cerca de tres meses mi cabeza no daba más que para malos pensamientos, pero ni de lejos atisbaba que un día volvería a la normalidad.
Sí, sí, regreso a casa más alegre que unas castañuelas, con el alta bajo el brazo, que me da derecho a convertir en triunfal un día que para otros no habrá pasado de ser simple jornada histórica, de las que al principio señalaba.
Hoy tendré que poner "en regla mis asuntos con el más allá" ...(¿Recuerdas, Marta?) , y recuperar mi frenética actividad de un frente a otro, sin concesiones ; El Club de Lectura. El Inglés para alumnas aventajadas de primer nivel. El Coro Celestial. Mi otro club de amigas. Los chicos de ADISPAZ. Mis nietos. Otros temas irrelevantes, de andar por casa.
Por encima de todo, rehabilito mi 'Autocare de Miramare', últimamente bastante infrautilizado.
Aquí me detendré en las horas tontas que preceden al sueño... esperando reencontrar algún espíritu puro, dispuesto a escuchar o leer esta presente entrega.
De momento, os invito a un café con torta casera. No hay más.
Es la hora de la siesta, sagrada.
Ahora bien, para mis cálculos, hoy, nueve de diciembre, cobra un valor especial. Me han dado de alta. Ya soy mujer nueva. El Doctor me ha recalificado como normal, de las del montón, para qué engañarse. Reestreno pie, pasan a segundo plano las muletas, y en un Jesús, protagonista, mi coche nuevo. ¡Qué bien, qué guay! Azulico como el fondo de un ordenador. Reluciente como las estrellas.
Hace cerca de tres meses mi cabeza no daba más que para malos pensamientos, pero ni de lejos atisbaba que un día volvería a la normalidad.
Sí, sí, regreso a casa más alegre que unas castañuelas, con el alta bajo el brazo, que me da derecho a convertir en triunfal un día que para otros no habrá pasado de ser simple jornada histórica, de las que al principio señalaba.
Hoy tendré que poner "en regla mis asuntos con el más allá" ...(¿Recuerdas, Marta?) , y recuperar mi frenética actividad de un frente a otro, sin concesiones ; El Club de Lectura. El Inglés para alumnas aventajadas de primer nivel. El Coro Celestial. Mi otro club de amigas. Los chicos de ADISPAZ. Mis nietos. Otros temas irrelevantes, de andar por casa.
Por encima de todo, rehabilito mi 'Autocare de Miramare', últimamente bastante infrautilizado.
Aquí me detendré en las horas tontas que preceden al sueño... esperando reencontrar algún espíritu puro, dispuesto a escuchar o leer esta presente entrega.
De momento, os invito a un café con torta casera. No hay más.
Es la hora de la siesta, sagrada.
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