Igual que en la Creación
pasó con el aparato.
Así llegó el resplandor
apenas me lo encajaron.
Bien derecho, firme y duro.
Bien enganchado, no suelto
para desechar peligros
siempre que estuviera 'abierto'.
Y qué gusto da dormir
aunque no lo lleves puesto
pues quién con ese tamaño
se atrevería a moverlo.
¿Quién te lo sacudiría
cuando estuviera empolvado
a consecuencia del uso?
Es arcano muy guardado.
Lo conservo limpio y puro
para cualquier contratiempo.
Lo libro de todo mal y lo preservo de enredos
máxime en las horas punta,
¡que es cuando hay que apetecerlo!
Pues que se esté paradico
y que aguante al encendello,
y que nadie me lo toque
ni lo mancille. ¡Eso, eso!
¡Ah! ¿qué se han pensado ustedes
pueda ser este instrumento?
¡Ay! qué sombras de sospecha
enturbiaron tales versos?
Por las pistas deduzcamos
sea asunto transparente:
**Trátase de un simple chisme
que tienen todas las gentes.
De los de toda la vida.
De los que lucen de día
y mejor aún si de noche.
Con letrero, por delante.
Luego, seguido, el suspense.
Créanlo o sean escépticos:
Como APARATO ¡se entiende!
(Otra opción de desenlace)
**¿Y si acaso fuera ...el chisme
que poseen tantas gentes.
De los de toda la vida.
De los que sirven de día
y mejor aún si de noche.
Con letrero por la espalda,
con garantía de frente?
De no despejar la duda,
¡sigamos con el SUSPENSE,
aunque harto fácil se encienden
el engaño y...la ternura!
miércoles, 2 de junio de 2010
viernes, 28 de mayo de 2010
"ABERTURA PARALELA"
Mi estimado admirable público:
No hay más que coger un relato, practicarle retoques oportunos, pocos, los justos y te sale un hijo nuevo. Lo llamaremos
"Abertura-Paralela". Así que el anterior 'aujero' es la misma realidad pero ahora en erótico puro.
"Es que me entran unas ansias de descorrer la ventana y mirar por el trasluz, que llamo a quien haga falta.
No hay más que coger un relato, practicarle retoques oportunos, pocos, los justos y te sale un hijo nuevo. Lo llamaremos
"Abertura-Paralela". Así que el anterior 'aujero' es la misma realidad pero ahora en erótico puro.
"Es que me entran unas ansias de descorrer la ventana y mirar por el trasluz, que llamo a quien haga falta.
A falta de uno son dos los que acuden a la cita.
El primero va de listo. Y parece tener prisa. Da comienzo a la tarea según la dueña le indica.
-"Pique aquí, buen hombre, pique. Y no cese en las picadas. A ver si tenemos suerte y me deja acontentada".
Conque el gacho pica y pica con las manos, y la espalda hasta ya más no poder, pues duras son las paredes y más que duras, extrañas.
Empeñado en forcejeos, se coloca a carramanchas pero nada, ni aun por esas consigue hacer la jugada.
Otro compadre lo mira con muchísimo interés y, entre los dos, meten mano al delicado quehacer.
Primero, un 'güeco' de nada. Poco en él debe caber. Conforme el barreno pincha, va el aujero a t'o meter.
¡Anda, párate, colega. Si no te andas con cuidado, esto no habrá quien lo arregle y la cosa se pone fea!
-Uf, qué sofocos que me entran y eso que aún no he terminado, parece decir el listo. Y el sudor le está calando. Gotas por el entrecejo, gotas por manos y cara. En éstas pide clemencia y a la dueña manda informe del trago por el que pasan. Y eso que aún queda pendiente la parte más delicada. ¡Cómo poner el tapón. De qué grosor y calaña si toda madera es poca y el cemento no se aguanta!
Aunque con calma y talento. Con cuidado y con esmero, llegará la solución . La pared quedará lisa,
el cortinaje en su sitio. Se corre un tupido velo y, a Dios pongo por testigo, : Si te he visto, ni me acuerdo.
sábado, 22 de mayo de 2010
EL 'AUJERO'
Casi todos los apaños domésticos suelen tener un final feliz.
Si se trata de chapuzas de bricolaje, por las mejoras conseguidas.
Si el tema era modificar los complementos del hogar, por el gustirrinín que se siente de ver por fin la casa como un pincel, con otro toque de confort, o sea sin ir más lejos por la cortina y el estor a juego que decidiste para que todo gane en aire de modernidad, harta de la decoración durante ocho lustros. Hoy toca renovarse.
¡A por ello! Una escueta sinopsis de los hechos gloriosos basta y sobra para captar las menudencias de lo ocurrido:
En esta ocasión, la pericia irrefutable del cortinero y la tecnología punta de su ayudante obraron el milagro, pero por los pelos, no vayáis a pensar!
La faena estaba programada para realizarse en una horica escasa. Dos a lo sumo. Daba tiempo de ir al cumple de Pablo. Eso tenía planeado.
Hasta que se enredaron los cables de mala manera y ya la debacle casi total.
El cortinero, mi amigo de toda la vida, subido a carramanchones en la escalera, daba órdenes precisas al ayudante: "!Destornillador!- No, no sirve. Cambio. -Otro destornillador de estrella. Tampoco. -A ver, martillo y tenazas! ¡Ya, fuera lo viejo. Vayamos a una nueva agujereación-colocación"!
Y comenzaba imparable el fragor de las sudaderas a fuerza de tanto subir y bajar los peldaños.
-"A ver, ese taladro, dale firme, que entra, que entra!
-¡¡Socorro, entroooooooooó, pum, hasta el fondo sin fondo!! Oh, con esto no se contaba. Tremendo desconcierto. El orificio daba de sí para dos manos a lo largo. ¿El diámetro? Vamos, que cabía un poste, fijo.
¡Madre mía, no daba pena la perforación de la pared, con semejante 'aujero'. Lo que movía a compasión era los chorros de sudor que caían por la cara descompuesta del cortinero y su hermano, subcortinero técnico que lo miraba desesperadmente... Ni más ni menos aquello era caer la gota gorda. Inenarrable lo de los 'ex- pinillas'. El paso siguiente era apañar del mejor modo el estropicio, y que cortina y estor fueran colocados como estaba mandado ocurriese. En este punto crucial intervienen al alimón la casualidad y la destreza . Y tener a mano un cacho madera bien largo y gordo, tanto como el mencionado boquete.
Así se hizo, quedando repañado el desperfecto a toda prisa. Todo el trabajito llevó sus buenas cuatro horas, alto bajo.
La anécdota culminó sin más contratiempos, menos mal. Y en premio, fuese el cortinero obsequiado con una cerveza fría. Se la había ganado a pulso, para ser justos. Aunque para la próxima, le encargaré una prospección previa, por si acaso.
Si se trata de chapuzas de bricolaje, por las mejoras conseguidas.
Si el tema era modificar los complementos del hogar, por el gustirrinín que se siente de ver por fin la casa como un pincel, con otro toque de confort, o sea sin ir más lejos por la cortina y el estor a juego que decidiste para que todo gane en aire de modernidad, harta de la decoración durante ocho lustros. Hoy toca renovarse.
¡A por ello! Una escueta sinopsis de los hechos gloriosos basta y sobra para captar las menudencias de lo ocurrido:
En esta ocasión, la pericia irrefutable del cortinero y la tecnología punta de su ayudante obraron el milagro, pero por los pelos, no vayáis a pensar!
La faena estaba programada para realizarse en una horica escasa. Dos a lo sumo. Daba tiempo de ir al cumple de Pablo. Eso tenía planeado.
Hasta que se enredaron los cables de mala manera y ya la debacle casi total.
El cortinero, mi amigo de toda la vida, subido a carramanchones en la escalera, daba órdenes precisas al ayudante: "!Destornillador!- No, no sirve. Cambio. -Otro destornillador de estrella. Tampoco. -A ver, martillo y tenazas! ¡Ya, fuera lo viejo. Vayamos a una nueva agujereación-colocación"!
Y comenzaba imparable el fragor de las sudaderas a fuerza de tanto subir y bajar los peldaños.
-"A ver, ese taladro, dale firme, que entra, que entra!
-¡¡Socorro, entroooooooooó, pum, hasta el fondo sin fondo!! Oh, con esto no se contaba. Tremendo desconcierto. El orificio daba de sí para dos manos a lo largo. ¿El diámetro? Vamos, que cabía un poste, fijo.
¡Madre mía, no daba pena la perforación de la pared, con semejante 'aujero'. Lo que movía a compasión era los chorros de sudor que caían por la cara descompuesta del cortinero y su hermano, subcortinero técnico que lo miraba desesperadmente... Ni más ni menos aquello era caer la gota gorda. Inenarrable lo de los 'ex- pinillas'. El paso siguiente era apañar del mejor modo el estropicio, y que cortina y estor fueran colocados como estaba mandado ocurriese. En este punto crucial intervienen al alimón la casualidad y la destreza . Y tener a mano un cacho madera bien largo y gordo, tanto como el mencionado boquete.
Así se hizo, quedando repañado el desperfecto a toda prisa. Todo el trabajito llevó sus buenas cuatro horas, alto bajo.
La anécdota culminó sin más contratiempos, menos mal. Y en premio, fuese el cortinero obsequiado con una cerveza fría. Se la había ganado a pulso, para ser justos. Aunque para la próxima, le encargaré una prospección previa, por si acaso.
sábado, 15 de mayo de 2010
sábado, 1 de mayo de 2010
MUSICA NOTTURNA DE MADRID: LUIGI BOCCHERINI
Como hoy ya es Mayo, y para más señas el día del trabajo, me doy el gustazo de perder un rato el tiempo de no trabajar. Engancho el youtube, me encuentro estas delicias madrileñas, del 'boccherini' o 'boquerón' y
aquí las dejo para os sirvan de relax.
miércoles, 28 de abril de 2010
LA RUTA DE IRÁS Y VOLVERÁS
Vayamos por partes, sin atropellos, que la cosa tiene más miga de lo que parece.
El periplo acabó en el punto y raya donde había comenzado: el polideportivo.
Un sol naciente para el santo patrón de Aragón y un bus entero con el Club al completo.
Comienza la marcha programada al detalle para dos - casi- días a la pata libre por esos campos verdeantes y esas tierras rojizas del Matarraña.
Nuestras cámaras son testigo del prodigio visual y habrá ocasión de comprobarlo cuando esté disponible el montaje.
Nos detenemos unos momentos en el panorama de las anécdotas, pues hasta ahí no hay cámara que valga, indiscutible.
Azaila, tris tras, tris tras: cerrado por pronto.
Media vuelta y adiós excavaciones íberas o iberas, para el caso, de Tauste.
Chin chan, chin chan: Paradita discrecional para las labores comunes que a todo el mundo atañen. Esto érase Alcañiz. Ya había abierto sus puertas.
Según programa de mano, llegada a la hermosa Calaceite, con paseo por las calles limpias. Con las piedras y sillerías dándonos la bienvenida. Los foteadores entregados a pleno rendimiento, sin dejar cabo suelto.
El museo de Casa Juan Cabré. La presencia envolvente de nuestro querido Javier y la inoportuna mala noticia para José, que truncó allí mismo el viaje.
Subir, luego bajar en un santiamén del bus pues quién pone en duda la flexibilidad y ligereza de los dóciles viajeros... y le llega el turno a la primera pitanza.
El sol seguía sonriendo, aun a media cara, y solo nos perturbaba algún remojete sin importancia.
Bajar, subir y de nuevo bajadica en Cretas.
En este enclave tenemos noticia sólida de lo que pudo ser la escritura íbera. No perdemos hilo del audiovisual ni de los paneles que nos cuentan qué pasó, cómo pasó y cómo, se cree, quedó escrito para que se supiera. Nos pasma tanto conocimiento encerrado en un sencillo centro de interpretación.
Mas el tiempo se desliza plácido y otras novedades tenemos reservadas.
Sin tregua, persiste arriba al auto, abajo a tierra.
Es ahora el turno para Beceite ó Beseit igual. Y las fábricas de papel activas en otro tiempo. Y el río con su puente. Y la vista perdiéndose entre el murmullo de aguas como de cristal, tan limpias. Y la corriente, burlando cantarina las piedras al pie del cauce. Los 'flashes' se dejan sentir mezclados con el rumor de voces de admiración. ¡Qué bonito, pero qué bonito escenario de casas, palacios, iglesias y silencio! Los museos, que escuchan y callan. Y para todos nosotros la Galería Antigua Fábrica Noguera, lo que quedó del papel...
De otro tirón , enfilando a Valderrobres, valle, robles y un castillo. Soberbio, grande y eterno, de cuyos rincones y estancias nos informará con detalle el experto, muy atento.
Sonaban las horas, altas, un poco antes de la sorpresa en 'la casa de Sebastián', ¡el encandilamiento total!
Y ya cercana la noche cerrada, con las corvas doloridas, por qué no, llegó el momentazo para la cena, a buen mantel excelente.
_¡A dormir todo el personal. Los 'sencillos' y los 'dobles'! Y a ello nos aplicamos, que a tales horas la luna se insinuaba creciente, conjugada con estrellas de alto brillo . Y suites a todo confort, ¡ vaya que sí!
La noche placentera dio paso a la segunda y última sesión.
Fuentespalda guarda reposo eterno , seguro, en un interesante cementerio medieval. Pero también ofrece al visitante a modo de tesoro las variadas fuentes haciendo justicia a su nombre, que parece descansar tranquilo en su asentamiento. Sin apresuramientos nos perdimos por las calles costeras y el torreón hasta alcanzar de cerca las fuentes y lavadero de agua remansada. Solo se percibían los aromas de algún que otro huerto cercano. A lo lejos, también el tintineo de esquilas. Reinaba la luz y todo era paz primordial.
A poco, un leve ejercicio de estirar las piernas, esta vez por los aires de Peñarroya de Tastavins, tan atractivo el lugar como sugerente el toponímico.
Y nos recibía Monroyo: Ahora ya no queda duda acerca del color que informa estos parajes, sean peña, monte o altozano. Rojo sangre y tinto entre azules de río y nubes. Una deliciosa conjugación cromática.
Se nos han hecho las tantas, ¡madre mía!
¡A reponer fuerzas en la Posada Guadalupe! Sin tardar daremos cuenta de las apetitosas alubias que decían cómeme, y otras tentaciones para todos los gustos y sentidos en la tierra del buen jamón.
El reloj se ha detenido. No así el servicial conductor, ni nuestro infatigable Javier.
Emprendemos la recta final, con la reserva de 'Los Cubos', insólitos. Y a punto de cerrar el broche, el sabor agridulce en el Molí del Hereu.
Se precipita el regreso, cuando el cansancio se ha instalado definitivamente entre nosotros. A estas alturas no vamos a tenérselo en cuenta.
Aún tendremos fuerza suficiente para decirnos sin rubor entre risas que todo resultó una maravilla.
Como si tal cosa, ha sido 'La Ruta de Irás y Volverás'. Está escrito, amigos!
domingo, 25 de abril de 2010
¿QUÉ FUE DE LOS CORREOS?
Hace tiempo me ronda un serio presentimiento sobre el paradero de los 'mails' que no llegan a su destino.
Como quien no quiere la cosa, da comienzo el ritual. Preparas el mensaje y antes te haces un verdadero lío con los hotmailes, los yahoos, los gemailes, los terras, los wanodooses. Pulsas a enviar siguiendo instrucciones y ¡a esperar!. Allá que te allá descubres que el correo se perdió. Vaya usted a saber por dónde y a qué se debió. Pero se perdió y punto. [Punto com o punto es, que no es indiferente] Nunca más hubo noticia de aquél, la verdad.
Posibles lugares donde emprender la búsqueda:
El espacio sideral, algo lejos queda, francamente.
El segundo anillo de Saturno, hoy fuera de conexión.
La isla de Pascua. No responde.
El Interné...Tampoco está operativo.
Es decir, que persiste una duda que a casi todos preocupa, pero es abordada con excesiva ligereza, como si fuera asunto baladí, de jugueteo intranscendente. No y mil veces no. No me rindo.
Vuelvo a la carga con el 'objeto perdido'. Consulto con los extraterrestres por si alguien, queriendo gastar una piadosa broma, ha abducido los mensajes volatilizándolos en la espesura de la vía láctea, de leche, sí. Los pobres no tienen ni idea de qué pudo ocurrir. ¿Tal vez cierta multinacional en recesión de identidad se ha hecho cargo del delicado material, al menos hasta que remita claramente la crisis que nos hace polvo? Bien pudiera ser. Así, apenas las aguas se remansen, regrese el personal a sus ocupaciones, la iglesia encuentre serenidad y todo, todo se normalice, volverán por sus fueros los mensajes, aunque sean subliminales. Aunque sean material de desecho. Pese a ser seria amenaza de virus, muy peligrosos. Aunque su destino no sea otro que 'eliminar' y a la papelera.
De momento, créanme, nos hallamos ante un colosal misterio sin resolver. Otro de tantos. Segundo Milenio a cuestas.
Como quien no quiere la cosa, da comienzo el ritual. Preparas el mensaje y antes te haces un verdadero lío con los hotmailes, los yahoos, los gemailes, los terras, los wanodooses. Pulsas a enviar siguiendo instrucciones y ¡a esperar!. Allá que te allá descubres que el correo se perdió. Vaya usted a saber por dónde y a qué se debió. Pero se perdió y punto. [Punto com o punto es, que no es indiferente] Nunca más hubo noticia de aquél, la verdad.
Posibles lugares donde emprender la búsqueda:
El espacio sideral, algo lejos queda, francamente.
El segundo anillo de Saturno, hoy fuera de conexión.
La isla de Pascua. No responde.
El Interné...Tampoco está operativo.
Es decir, que persiste una duda que a casi todos preocupa, pero es abordada con excesiva ligereza, como si fuera asunto baladí, de jugueteo intranscendente. No y mil veces no. No me rindo.
Vuelvo a la carga con el 'objeto perdido'. Consulto con los extraterrestres por si alguien, queriendo gastar una piadosa broma, ha abducido los mensajes volatilizándolos en la espesura de la vía láctea, de leche, sí. Los pobres no tienen ni idea de qué pudo ocurrir. ¿Tal vez cierta multinacional en recesión de identidad se ha hecho cargo del delicado material, al menos hasta que remita claramente la crisis que nos hace polvo? Bien pudiera ser. Así, apenas las aguas se remansen, regrese el personal a sus ocupaciones, la iglesia encuentre serenidad y todo, todo se normalice, volverán por sus fueros los mensajes, aunque sean subliminales. Aunque sean material de desecho. Pese a ser seria amenaza de virus, muy peligrosos. Aunque su destino no sea otro que 'eliminar' y a la papelera.
De momento, créanme, nos hallamos ante un colosal misterio sin resolver. Otro de tantos. Segundo Milenio a cuestas.
sábado, 24 de abril de 2010
DESORDEN-ORDEN
Por el amor se vence.
Con el odio se acaricia.
En la virtud se muere.
Desde el vicio se simula.
Por la desidia se aguanta.
Con el candor hay llantos.
En el fragor se lucha.
En la paciencia hay premura.
En el letargo se sueña.
Sin calma no hay aventura.
Entre la sonrisa hay penas.
Tras las sombras se calcula.
Ante el diablo ríe el ángel.
Bajo el olmo, las fresas.
Cabe sí el aguardiente.
De principio a fin dos pasos.
A la venganza , el perdón.
Contra gustos nada escrito.
Hacia abajo, si antes subes.
Hasta mañana es de noche.
Para postres plato grande.
Según se mire no hay ciegos.
Sobre mi puesto y mi mando.
Preposición veinticuatro. 21/04/2010
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