No pudo más el quiebro mañanero
que alzarse olímpico
sin cota ni precinto
a otra región sublime de alto vuelo.
Y fuera intemporal
misericordia.
Dichosos los sentidos.
Después, gloria,
'Stile antico'
por quienes te pregonan
a deshora
en clave de misterio:
Tenebrosa.
No pidió más,
ni buscó en los recintos
sosegados
detenerse la música
en los versos.
Y tronó celestial,
suspendida en la bóveda
de un templo
'Stile antico'
por quienes te pregonan
a deshora
en clave de misterio:
Tenebrosa.
No pidió más,
ni buscó en los recintos
sosegados
detenerse la música
en los versos.
Y tronó celestial,
suspendida en la bóveda
de un templo
