lunes, 31 de enero de 2011

DESDE LA TORRE



Puedo guardarte un puesto de vigía

para comprobar
como desees si ya quedó libre
el vacío de tu ausencia.
Puedo nombrarte
artesano de filigranas
y solo confiarte, muy bajito,
que sean mi apremio.
Puedo ofrecerte si quieres
los cien haces de luz
mejor que sombra.
Y prenderlos, ardientes rojo y grana.
mientras tú solo velas los silencios
sin osar una queja.
Podré, si acaso dejas sitio
entre nostalgias,
reservarte un mullido
de descanso.
Podré precintarte solo
con  urgencia desvahida
si  te fuiste sin permiso.
Algo quiero poder.
¿Te lo figuras,
     amor,
porque volviste?


domingo, 30 de enero de 2011

DE PAR EN PAR

Se me esconden  las manos de tu abrigo.
Se me enfunda la piel en tu mirada.
Se me van. Se me vienen al recuerdo
girasoles de de luz
porque  te amaba.
Se me enquistan los labios de tus besos.
Se me encienden las ansias en tus ansias.
Se me olvida olvidar el cruel silencio.
Se  me encubre   de lágrimas  el alma.
¡Ay! que se me burla el viento
traicionero de amores.
¡Ay! mi guarda.

viernes, 28 de enero de 2011

¿QUIÉNES SOMOS, CANÓNICOS?




¿Qué somos? ¿Lo que aparentamos?
¿Lo que nos encantaría ser?
Como mínimo somos lo que somos (1)
Y lo que comemos (2)
Y lo que leemos (3)
Y lo que amamos (4)
Y lo que dejamos de amar (5)
La relación se torna insensatamente larga.
Me quedo con el primer epigrafe, que da mucho de sí:
No es fácil tomar conciencia acerca de quién se es si no sabemos quiénes somos a la vista de los demás.
Sucede que en la vida privada, sin que concurra absolutamente ningún factor testigo, proyectamos nuestro verdadero perfil: particular, intransferible. Es entonces cuando uno se siente ser. Y paralelamente ponemos en juego como etiquetas para que los demás nos vean en esa otra realidad, maquillada o al menos controlada, de la que también somos dueños. Lo que ocurre en cuanto dejamos de estar solos.
A costa de pensar y decidir quién diablos soy llego a la conclusión de no ser aún nadie.
¿Es imaginable que nuestros políticos decisivos se entretengan en estas sesudas reflexiones?
O probablemente hayan decidido su particular carta de presentación para que los veamos, amemos y odiemos tal cual son, sin doble vida, aunque sea bella.
En cuanto a mí, sigo deshojando la margarita.
Descorazonadora la duda. Pensaba estar en posesión de mi filiación por la que, dícese, pasaré a la historia, cuando me asalta la voz de la conciencia recordándome machacona mi maldita 'doble' personalidad. Solo oigo un rumor acuoso que proclama la inocua verdad: "...Pero si es "buena gente"...!











jueves, 27 de enero de 2011

¡OTRA DE EXTATERRESTRES!!

Parto del axioma de que todo lo que ocurre ocurre por algo.  Casi todo puede tener razón de ser. Eso lo admito y me consuela. Pero poco, poco, por lo siguiente.
1.La hormiga es el estereotipo de animal trabajador ( si lo sabré yo!). Vale, de acuerdo.
2.La hormiguica tiene derechos adquiridos, en tanto animal de compañía. (discutible)
3.Las hormigas son gregarias  irreductibles. No caen ni con fumigante (lo juro...)
4.Aquí va: Yo tengo de eso, ¡HORMIGAS!
5.Mis hormigas están afincadas en mi ordenador. Hasta 'de ahora' vivían en vivienda propia, en el hormiguero. Pero ¡ay!!
Las he visto. Las he capturado. Me he hecho con ellas y, a ver, las he escachado con saña.
Pero repiten las tías. De repente aparece una tímidamente por la pantalla . La veo, le doy caza y fuera. Luego, como por encantamiento, corretean dos o tres por entre la fila de a,s,d,f,g,,ñ,l,k,j,h. O por la más difícil de z,x,c,v,b......
Son marroncico oscuro. Chiquitillas y rápidas como el güete. Y sobre todo sobre todo, de ipso facto. Plum, que se presentan de repente. Te pillan baja de moralidad y solo aciertas a darles lo que se merecen. Y ya está.
A lo que íbamos. Que para nada te sirve saberte la vida y milagros de los insectos. Y de menos aún los misteriosos sustos de un teclado de portátil.
Al final, salvo lo que me aconsejen estos del Medioambiente, Icona, u otros, que manejan mucha información y suelen ser muy justicieros,  me consuela  aguantar lo que me echen y ceder  un espacio propio a mis inquilinas las Hormigas. Déjalas,  que campeen a gustito si esa es su opción. Yo obraré en consecuencia. Y como son Extraterrestres, con la conciencia bien tranquila, lo advierto.
Si algún experimentado biodegenerador leyese este informe, ya sabe. Que me asesore.

lunes, 24 de enero de 2011

EL SER LO QUE SEA.

Como por poner un ejemplo, aunque es inacabable la lista de lo que se puede ser, además de hornero, limpiabotas, cocinero, astronauta, aust...se puede optar a convertirse en alcalde.
Ser alcalde no es prerrogativa. No es ciencia infusa. No es don del espíritu santo. No es bienaventuranza. No es ¡qué suerte que tienes de ser alcalde!. Pero es, sí, una mezcla homogénea bien batida de todo eso y algo más. Si el algo es aportación límpida de los votantes, digo bien, límpida, no hay nada que objetar. Los alcaldes son necesarios. Algunos, imprescindibles.

También los hay incombustibles en su gestión. Se han incrustado de tal modo en la res publica, que no hay fuerza que los derribe. Y estos son los que llevan toda su vida enfangados trabajando para la causa (suya) y para el prójimo. Habrá que felicitarlos, digo yo. ¿O no?
Ahí están ahí están 'viendo pasar el tiempo'.


"Mírala , mírala...dónde está .!!!"
Míralos. Fuertes cual roble fuerte. Recios como su tierra.  De corazón puro. Envidiables.
Los alcaldes. Una especialidad de la Casa Municipal española.
La sirven fría, o caliente,  según período estacional. Con o sin guarnición.
Buena relación calidad/precio.
Dentro de un 'jesús' ya se harán públicos los menús para que optemos por el más apetitoso...
Yo me pido....¡uhmmm!!





domingo, 23 de enero de 2011

QUIERO Y QUIERO

Quiero querer como los niños quieren,
felices  de tempranas alegrías.
Feliz, si al negro de la noche sigue el día.
Feliz de ser feliz. Y serlo quiero
sin cortes, sin reservas, sin prejuicios
servidores  de encantos por sonrisas.
¡Cómo quiero los fuegos y las nieves
que me prestan ardores y me abrigan
¡Cómo gozo queriéndote  muy cerca.
Quiero. Y quiero querer lo que más quiero.
Quiero amar a raudales esta vida.
Con la q, con el que que en este espejo
funde al fin  sus miradas con las mías...


Q               
Qu               
Qui             
Quie         
Quier       
Quiero  
















viernes, 21 de enero de 2011

ESTAS PEQUEÑECES

Asombrantes
como son sombras de umbría.
Sobrantes las que al tacto
de mi mano irreversible se endurecen.
Siempre fugaces
las porcentuales palabras
con que acaricias
mi oído desafectado.
Todas conmigo de hoy por siempre
si te tengo aprisionada,
alma mía, mía.


De tanto en tanto
osaré repetir quedo ese run run enternecido
del que te adueñaste apenas ayer.
O era dueña la pequeñez
porque  entonces se colmaba de amores.
¿Sabías?