sábado, 13 de abril de 2013

DÓNDE PUSISTE LOS FRENOS




['A un desorden, cinco más son seis']


Todo

Lo que no tengo 
es tuyo.
Tú le colocaste por freno
la malhumorada
 triste aspirina
llamada contracción.

Nada
que es NADA

No es mío.
Lo que no tuve, ahora
va  a serme trasto inútil.
Le he etiquetado su lugar compromiso
-absurdo
-idóneo
-sin freno.
sin mordaza
-con pasmosa  desventura
-de arder
por triste.

Total

suponen existes
más
cuando gritas
menos
cuando clamas
ni más ni menos
cuando juras
que persistes en plenas facultades.
Que aquellas son
-aun aún-
 las muertas vivas de envidiable  actualidad.

Apenas

A esas, cruces
de lluvia.
A estas, luces de imposición
A todas
frunces en saco roto que
no calzas
en zapatos
 charoles,
prestos a caminar
ni un paso más.
Rendidos
a tus pies.

Algo sí

para vuelos
para colmos
para nadar abundante
para morirnos de insomnios
y un colgajo de primeros auxilios,
panacea envenenada.
-Freno, y te digo,
da igual
cómo te andes
antes con
antes.

Ya

Te has puesto
ahí. Más quieto
inerte.

Esto era tiempo

'Ahora  un  recuerdo
por decírtelo
y no insistas
de adivinanza:
Lo que tuve
tuviste, incondicional ausente.'



- si no
absolutamente perdurable-

['el placer del futuro']



lunes, 1 de abril de 2013

QUIEN SEA ENJAMBRE Y SECRETARIO








['otra  duda en estado impuro']


Quién es, que amenaza y van cien

De hacer en el claro de la tierra
un lago de espejismos ...

diles bajo, presencia
contra ausencia,

que tus ojos se alargan
o no vuelven
Que tus manos recortan recorridos,
flor de albérchigo,
a encontrarse
en la tundra del regreso.
Espejo renegrido
espectro quieres
sombra tupida.

Quién es posando alas

Píntame pintas
Que si enjambre fuera,
miel con cera
buscara bien por darte,
(desalmada, amor sin voz ni causas), mi abeja
reina,
del claro, un espejismo
de la ausencia, Tierra.
Más allá debatir si retirada
es desplome
ocaso seguro,
colosal. Si dicte cautivo
cuánta boca infernal
(fanal siquiera)
se oscurece a versos,
versos,
adversos perversos
probados sorbo a sorbo
hasta el punto del morir
amargo.
Quién, que acecha transparente

(hedor, aldaba, soles, inercia, enjambre de cuchillos, ínsulas, poseidones)

Quién quién quiénes, su responso?

Yo. Y solo los suavísimos jirones
De hacerte
en fin
'en el claro de la tierra
un lago de espejismos ...'
I
N
U
S
U
A
L

domingo, 17 de marzo de 2013

LA RENDICIÓN NO AVISA. POR TRAIDORA





[solo cuando el pensamiento se sienta cómodo en simple silla de anea]

                                       Ocurre lo irreparable
 

Me has confesado
que te ibas de sueños.
Como de parranda si te vas
no vengas.
[Has anunciado doce imposturas]
Confiesa que no estás para
heptasílabos
menos, para silvas
peor, para estancias de terciopelo,
la críptica hermosura.
Que no te has embriagado,
 bien han dicho,
llegado al justo mar
de acordes,
pervertido.
Que oías pasos
y risas de niños
y risas de ancianidad
y risas de bestias puras
o risas de haber llorado
lágrimas sin consumir
a todas horas
a toda luna escarbada, sin picaporte
en  llamas
llamaradas.

Si te ven, que te vuelvas.
Que te impelan los vientos de arrastre
Como si al llegar
despliegas
doce alas, aquellas, sin piedad.
Conquistadas
    [No lo exageres]
Me decías que aún ibas
de sueño dormido
a beberte los néctares de la Tierra.
a tragarte el mundo
Que de secreto no le prestaste remilgos.
Se te rindió sin más.
a carcajadas.

domingo, 10 de marzo de 2013

ENTONCES SÍ, TE LO DIRÁN LOS AIRES






['sin nihilobstats mediantes. Ainsi tu inventes le théme
du Narcisse exaucé']



  

  te lo diré,
mensajero,
para ahondar el surco
ese de tierra
firme
(tálamo de brotes aún vírgenes)
donde queda entrecavada
fecundidad
destellos
arrogancia
seducción de tumbo en tumbo.
  Te lo diré,
mucho antes en paz
paciente
antes que la lluvia 
mansa  de ponientes
te infunda vértigo
que temes.
  Te lo dirá
la digital balanceada
sobre tallo
frágil:
[claro sol a toda costa
des
va
río]
para que  sí
sepas entre aires
cómo apaisar
la bonanza, -fiel despecho
te habrán de decir los luciferes
prisioneros de soledad-
cuando ahí te siembres.

    por los siglos. sin inventar temas

 


miércoles, 20 de febrero de 2013

CUANDO SE ANUBLEN MENTES DISCRETAS







[ 'vuestras las mentes, vuestros los  prados  fandangos']



Hay que dajarlas en paz,
de paz moliente,
o así corretear el espacio vital de la prisa
    y escaso encanto

Cuando ya se anublan mentes
de tanto pastar
-prados verdes floridos-
hojarasca de impensables,
hay que ponerlas a salvo
improvisando  avisos
de entender
por muchos  años
    y acaso encanto


Cuando ya el aire aspira tibieza,
 cuando no   acucian nubes,
 se cierra
en flancos
el imaginario colectivo
discreto de franca luz
adivina  
  
    y ocaso  encanto.

Hay que saberlas  capturar inexactas,
 pensadoras de este asiento
de navegar 
ocho mundos ponderados
y enjugarles la faz
discretamente,
peregrinas discretas mentes,

   y, es caso, encanto

Cuando enfilan  nublados
a dejarle tuerto al amo,
mejor  que acortarle alas
con que acordonar los cielos,
misericordias, señor,
acordarle desengaños

y al caso, un manto peregrino
de  percutir
erres con erres
que la nube infinita
se  ha pervertido  emborranando
palabras para un final.


Era eso lo que quieren, aspirantes
a lunas  luceros:
 

dar vueltas de lado a lado

Es  eso,
  espiral de infinito nublado, mas gi
                                                 ran
                                                   do,
                            g i r a n d o,
 
 


miércoles, 13 de febrero de 2013

A UN TAL CONMOVEDOR, CATORCE LLAMAN









 [ '...Es que lo dejas  vivir libremente. Es que lo amas']

 


Déjate aires frescos
en la ventana
de mirar,
ojos glaucos,
solo un suspiro.
¿Uno?
¿no son dos,
y matan?

Déjale aire frío
déjale y anda
a terciarle al rocío
la cubra terco,
que nadie la turbe
solo en rozarla.

Déjalo, vigilante
en el muro bermellón,
torre alta
y no marfiles

Déjales, ¡ay con ay
aroma de brisas tantas!
otra flor de un día y más

Deja, deja de  abotonar
azares
suculentos, ay que ay,
a las honras catorce de un febrero


Déjalos: que por ledos se consuman
Dejad interminables para ellos
ruedas de sueño,
amor.


jueves, 31 de enero de 2013

MÍRAME Y ME MIRES





['Os llueven  excusas varias, ¡ingenuos!]

 En recompensa
-Puedes mirar si quieres
-Puedes
incluir, que  sabes,
 la recuperación del
impacto tiempo
a ratos perdidos.
-Asómate y te acodes
en la ménsula
como  mármol.  Blanca
tibia
casi fría  de ser hielo.
Ahí,
libre
que te quiero
l i b r e,
liberto a plazos,
mírame, suplico,
 y no digas  'no puedo ver más allá'
 -Perfil por perfil,
el que solo deje al descubierto
la caja de los truenos
-¡los oigo, acechan inclementes!-
y entonces,
para que se oculte,
échale manto impávido de polvo
 a la súbita vergüenza enajenada.
Puedes mirar,
no lo dudo, y
tupir los velos
y las cortinas  ahumadas
de  tanto ayer al vacío,
trémulas,
de tanto mañana
consagrado en tardanza.
Mira, que sabes mirar,
vidente,
y no ser  presa
del pasmo insoportable
cuando a rebato
tañen
campanas 
aledañas
y hasta 
espadañas te tiemblan,
aquellas
que ya has visto  presidir
desde el azulcielo insonorizado.
Mira de través
mira de verme 
transitando espacios
tuyos
cuando decidas
nos pertenezcan.
Y mírame.


[especial recuerdo para Ian Welden, poeta imprescindible, amigo,  que acaba de dejarnos para siempre]