Érase, como casi siempre es, que el pintor no venía .
Porque para los trabajos - bajos - el mañana no existe, salvo excepción, y naturalmente, siendo quimera 'mañana', más lo debe ser 'hoy'. De aquí deduzcamos si vendrá o se marchará, o si te he visto no me acuerdo, aquel a quien contrataras para servicios a domicilio, de cualquier especie. _"Ah, muy bien: para mañana mismo..." Es la eterna canción-respuesta . Pero, lo que son las cosas, esta vez falló el cálculo a mi favor, y el pintador con su tropilla han empezado a dar a la luz las sombras. A convertir en blancor lo que hallaron negro, negro.
Ya la casa refulge y al sol primero
se esmeran las brochas,
nace el portento.
Casa Blanca, blanca casa de abajo arriba.
Solo una línea finísima, amarilla, parte en dos la zona franca. A los pies las piedras se tornan gris para aguantar firmes los embates del polvo y la porquería. ¡ Perfectas!
Mi pintador ha pintado de la mano de una densa niebla, apenas disipada gota a gota. Mañanitas de niebla, tardes de paseo. Huele a limpio y a templanza de un mes de año agonizante.
Mañana serán los hielos. Se presiente.
domingo, 13 de diciembre de 2009
lunes, 7 de diciembre de 2009
LA TARTA (Relato al horno)
Redondeces, entrantes y salientes aparte, se ajusta en total a los cánones de culinaria tartera.'Telva' no se mueve un pelo de la receta y siguiendo los pasos, la resultante es lo que es.
Labor artesanal.
Por algo llevó su tiempo la puesta en escena y los preparativos. Ocho manos afanadas en las tareas: Unas amasaban y otras disponían. Mientras, las candorosas de Pablo urgían en el tejemaneje imprescindible ajustado al modelo. (Ver Google).
La tarta sabe a manzanas de la Vega. Reinetas de terreno.
La tarta, ¡ay mi tarta! eres como el símbolo de la dulzura caliente. El talismán del apetito frío. Y más y más.
El pastel ya está con nosotros. Nos pertenece de hecho y derecho y así lo hacemos constar en tanto le hinquemos el diente.
En honor de la Constitución y a un paso de la Concepción media un día de respiro. Le sacaremos todo el jugo posible, si no nos lo agua el temporal.
jueves, 3 de diciembre de 2009
¡PREPARADOS! EL BICHO ATACA (Relato-fantasma)
Cuando había quedado relegada a un honroso segundo plano la fatal cuestión de "la A", simple gripazo desconocido, va galopando y cortando el viento el otro bicho. Tan frecuente, tan destructor, tan temido que no respeta ni vacunas ni curaciones informáticas.
¿Adivináis qué es ello?
Es muy sencillo. Lo llamaremos equis de momento.
En el desenlace ya lo pondremos en su sitio, con su verdadera denominación.
Y es como si de repente tuvieras que guardar cama una semana entera, a la espera de que mi amigo el informático dé con el truco .
Mientras, a sufrir. Total esta vez por una simple tecla. ¡Hay que ver lo que vale una tecla!
Soy persona de principios, lo juro. Llevo a rajatabla que camión sea camión y no cami"on. Pérez, no P"erez. Etcétera versus etc"etera. Y asín, sin parar.
..._"Tómese estas pastillas" , en plan doctor te recetará el galeno de turno. Y si no se le pasa, vuelva".
..._"Voy a instalarle un programica estupendo, y cuidadito con los mensajes". [El que avisa no es traidor] .
Qué, ¿aclarado el asunto?
Era el virus, naturalmente.
Contra él no hay otra que los antivirus, dicen. El mercado está colmado de ellos. Valen un güevo y queda su eficacia asegurada.
Yo me lo creo y descanso tranquila, superado el mono de la tilde, dándole con saña a la tecla del acento. Hasta nueva recaída.
¿Adivináis qué es ello?
Es muy sencillo. Lo llamaremos equis de momento.
En el desenlace ya lo pondremos en su sitio, con su verdadera denominación.
Y es como si de repente tuvieras que guardar cama una semana entera, a la espera de que mi amigo el informático dé con el truco .
Mientras, a sufrir. Total esta vez por una simple tecla. ¡Hay que ver lo que vale una tecla!
Soy persona de principios, lo juro. Llevo a rajatabla que camión sea camión y no cami"on. Pérez, no P"erez. Etcétera versus etc"etera. Y asín, sin parar.
..._"Tómese estas pastillas" , en plan doctor te recetará el galeno de turno. Y si no se le pasa, vuelva".
..._"Voy a instalarle un programica estupendo, y cuidadito con los mensajes". [El que avisa no es traidor] .
Qué, ¿aclarado el asunto?
Era el virus, naturalmente.
Contra él no hay otra que los antivirus, dicen. El mercado está colmado de ellos. Valen un güevo y queda su eficacia asegurada.
Yo me lo creo y descanso tranquila, superado el mono de la tilde, dándole con saña a la tecla del acento. Hasta nueva recaída.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
YA NO QUEDA OTOÑO (relato-poema)
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En cuatro arranques habrá cedido otoño, como ceden las hojas amarillas. Como sucumbe el tronco envejecido. Como respira durmiente mi campo ayer aún verde.
Mañana que te allegas
y cercas de esperanza
mi proyecto:
Te llamaré
y entre ambos
le pondremos voz que apetezcamos, cantarina.
Así sonarán los soles invernales del diciembre purísimo. Ved si no.
Mañana que te allegas
y cercas de esperanza
mi proyecto:
Te llamaré
y entre ambos
le pondremos voz que apetezcamos, cantarina.
Así sonarán los soles invernales del diciembre purísimo. Ved si no.
("Corazón-coraza". M. Benedetti)
Corazón coraza. Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
EL TAMIFLÚ (Relato)

No consigo espantar de mi mente la A.
Imposible quitármela de encima con la que se ha montado a su costa.
La A. Digo bien, y no la B, ni la Z . Lo mejor es ir poco a poco desde el principio, o séase por la que nos abre las puertas para todo: leer, escribir,
vacunarse, contagiarse y curarse. La A. ¡ A por ella, o é! Y luego que me reclamen. Ya se probarán si tienen bemoles los de Sanidad.
Pues nada. Que esta noche me agitaba entre sueños y le daba vueltas al temario, tan sencillo como "¿sí o no?". Una réplica del ser o no ser.
Hasta que se me ha encendido la bombilla con la solución positiva y allá he encaminado los pasos, con mi cita en el bolsillo, por si a última hora me arrepintiera, a que me dieran el 'tiramisú', más coloquial, dónde vas a poner. (Por extensión también se conoce el producto como 'tiramiflú' ó vacunaflú)
¡Bien por mi filiación, soy de riesgo! ("Usted es que es de riesgo, oiga, señora")
_¿Y a mí qué, qué me cuenta?
¡Toma castaña!, exclamo para mis adentros, pensando impresionar a la sanitaria, en caso de que insista erre que erre con el rigor del riesgo.
Quisiera mucho más ser mujer de rompe y rasga y armas tomar. A este estadio nunca he llegado. Pero nada, que con el pinchamiento de la A igual lo consigo, además de inmunizarme para posteriores males. Con lo que, mira lo que son las cosas, habré matado dos pájaros de un tiro. Principio básico de la economía.
Imposible quitármela de encima con la que se ha montado a su costa.
La A. Digo bien, y no la B, ni la Z . Lo mejor es ir poco a poco desde el principio, o séase por la que nos abre las puertas para todo: leer, escribir,
vacunarse, contagiarse y curarse. La A. ¡ A por ella, o é! Y luego que me reclamen. Ya se probarán si tienen bemoles los de Sanidad.
Pues nada. Que esta noche me agitaba entre sueños y le daba vueltas al temario, tan sencillo como "¿sí o no?". Una réplica del ser o no ser.
Hasta que se me ha encendido la bombilla con la solución positiva y allá he encaminado los pasos, con mi cita en el bolsillo, por si a última hora me arrepintiera, a que me dieran el 'tiramisú', más coloquial, dónde vas a poner. (Por extensión también se conoce el producto como 'tiramiflú' ó vacunaflú)
¡Bien por mi filiación, soy de riesgo! ("Usted es que es de riesgo, oiga, señora")
_¿Y a mí qué, qué me cuenta?
¡Toma castaña!, exclamo para mis adentros, pensando impresionar a la sanitaria, en caso de que insista erre que erre con el rigor del riesgo.
Quisiera mucho más ser mujer de rompe y rasga y armas tomar. A este estadio nunca he llegado. Pero nada, que con el pinchamiento de la A igual lo consigo, además de inmunizarme para posteriores males. Con lo que, mira lo que son las cosas, habré matado dos pájaros de un tiro. Principio básico de la economía.
lunes, 2 de noviembre de 2009
HOY COMO AYER O PARECIDO

Mañanita rosada,
mes de noviembre.
Es un ocho en domingo.
Todos lo entienden.
Entre risas y abrazos
besos me tienden
mis hermanos, mis hijos,
mi buena gente.
Y me dicen con tiento,
por si no fueren,
que son sesentaitantos
los de la suerte.
Uno arriba o abajo,
si mal no viene,
ni interrumpe la cuenta
ni la entorpece.
Los que caigan, caídos
sean por siempre.
(para cualquier cumpleaños. Del “cuaderno rojo”)
miércoles, 7 de octubre de 2009
¿PER CHE, PER CHE? (relato breve)
Ha llegado el momento oportuno para desvelar el arcano del autocare. [Ya se oye currelare tu rodare cual dulce susurrare en altamare. Autocare de Miramare]
Allá va la re-velación y que se haga la luz:
Ocurría cada mañana de ni recuerdo cuándo que el cura de Miralbueno usaba como exclusivo medio de locomoción la guagua aquélla polvorienta e infernal, casi casi. Entonces única
posibilidad de tracción mecánica, descontado el 'sanfernando', claro. Por aligerar la espera, y apenas aparecía el morro rojo pálido del auto, allá por la Avenida Navarra, el dicho cura la emprendía con frases lapidarias generalmente en verso y en canturreo de soniquete . Ahí se gestó el principio: "¡Ya se oye currelar"! que poquito a poco derivó y cristalizó en CURRELARE .
Fase segunda, surge el sujeto activo con fuerza explosiva: "tu rodar", cuya consecuencia fue TU RODARE.
Interfase, de puro complemento: "cual dulce susurrar" (por lo del ruido diabólico del cacharro a lo lejos) . Con lo que ya nos adentramos en el SUSURRARE.
Metafase y desenlace: "en alta mar". Para que 'pegue' perfecto EN ALTA MARE.
Apoteosis y síntesis, a semejanza de lo que ocurre en la mitosis, lo denominaremos telofase o apelotonamiento final, AUTOCARE de MIRAMARE, bajando dos punticos el tono de voz y dándole un bamboleo especial al fraseo.
De todo lo cual fui testigo y cooperante necesaria aun reservando para otro capítulo las razones que a ello me abocaron
tiempo atrás, atrás, perdido se diría,
cuando rayaba con empuje la era moderna que ahora nos ocupa. Y el inventazo del blog para disfrutar más de lo más. Ignoramos qué mayores discurrimientos nos traerá el futuro lejano. Éste, tan nuestro por cercano, es espectacular.
Allá va la re-velación y que se haga la luz:
Ocurría cada mañana de ni recuerdo cuándo que el cura de Miralbueno usaba como exclusivo medio de locomoción la guagua aquélla polvorienta e infernal, casi casi. Entonces única
posibilidad de tracción mecánica, descontado el 'sanfernando', claro. Por aligerar la espera, y apenas aparecía el morro rojo pálido del auto, allá por la Avenida Navarra, el dicho cura la emprendía con frases lapidarias generalmente en verso y en canturreo de soniquete . Ahí se gestó el principio: "¡Ya se oye currelar"! que poquito a poco derivó y cristalizó en CURRELARE .
Fase segunda, surge el sujeto activo con fuerza explosiva: "tu rodar", cuya consecuencia fue TU RODARE.
Interfase, de puro complemento: "cual dulce susurrar" (por lo del ruido diabólico del cacharro a lo lejos) . Con lo que ya nos adentramos en el SUSURRARE.
Metafase y desenlace: "en alta mar". Para que 'pegue' perfecto EN ALTA MARE.
Apoteosis y síntesis, a semejanza de lo que ocurre en la mitosis, lo denominaremos telofase o apelotonamiento final, AUTOCARE de MIRAMARE, bajando dos punticos el tono de voz y dándole un bamboleo especial al fraseo.
De todo lo cual fui testigo y cooperante necesaria aun reservando para otro capítulo las razones que a ello me abocaron
tiempo atrás, atrás, perdido se diría,
cuando rayaba con empuje la era moderna que ahora nos ocupa. Y el inventazo del blog para disfrutar más de lo más. Ignoramos qué mayores discurrimientos nos traerá el futuro lejano. Éste, tan nuestro por cercano, es espectacular.
domingo, 4 de octubre de 2009
ENCAJE DE BOLILLOS
Para ser exactos hay que decir que todos somos buenos aunque no lo parezcamos. Los prismas con los que mirar son infinitos y en tal infinitud siempre queda un espacio que alguien aprovechará para sí. Por ahí va la afirmación primera.Tuve por vecino, hace un sinfín de años, a un señor, el señor Faustino, navarrico, de Cintruénigo, cuya esposa era sorda casi absuluta, o auténticamente que no oía, no sé cuál es la diferencia. Ésta recriminaba al atribulado marido por su "corazón endurecido", a lo que él apostillaba:-¡"Tengo el corazón como un tomate !"("para quien se lo merece", añadía por lo bajini). Lástima que la señora Teresa nunca supo de la blandura del músculo cardíaco de Faustino, entre otras cosas, porque jamás lo cató. Pero la señora Teresa era una señora encajera que hacía divinidades de encajes, de guipur, de filtirés. Manejaba los bolillos con precisión de sorda ensimismada. El tenue y persistente chocar de los palillos emitía un sonido que traspasaba el tabique en las tardes tibias de verano cuando solo alguna chicharra mezclaba el ruido de sus élitros con el tintineo de la madera, sutil. De tanto en tanto flotaba en en aire limpio de palabras alguna frase a modo de consulta lanzada por las aprendizas de la labor. La sordera de la maestra artesana no daba lugar a respuesta. Eran suficientes las miradas de aprobación o reprobación que juzgase la Señora Teresa, mi vecina encajera. El señor Faustino jamás pisó la iglesia. Juraba como carretero, tenía fe inquebrantable en la Virgen de la Piedad, que nadie osara quitársela, y de su boca salían a diario sapos y culebras. Puras blasfemias de las de por aquel tiempo. (Sin más preámbulos, hubieran de ser causa de conducción hasta la comisaría más próxima, a juicio del riguroso "Sargento Blanco", azote de descreídos y blasfemos). Murió cristianamente, don Faustino, habiendo pedido el viático a su vecino, cura de toda la vida. Corría el verano de 1962. Estaban los Zenter y comíamos melones y sandía. Calle Padre Manjón, 48. Aún no existía más que el firmamento, la luna y las estrellas. El resto fue creado poco a poco, hasta hoy. Y ahí seguimos. Crónica que don Faustino Monforte y doña Teresa Gámez nunca imaginaron fuera escrita
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